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Dolor de amor...

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Dicen que en el amor todo vale, que cada uno de nosotros tiene, en el lugar menos pensado, a una persona esperándole. Si claro, pero... ¿Cuantas veces tienes que tropezar hasta dar con ella? Y es que, cuando te enamoras te das por entero, es tu momento de máxima debilidad. Quedas a merced de esa persona con el pecho abierto y el corazón al descubierto... Si ese corazón no se arropa, coge frio y, poquito a poco crea una capa de escarcha impenetrable e indestructible. A veces se envenena, un pequeño virus anida y, despacio (como actúan los venenos más mortales) va expandiéndose hasta que el corazón queda inutilizado y se rompe, se corroe. Pero claro, esto se puede remediar a tiempo: hay que evitar esos pequeños virus que vienen en forma de celos. Y por último, y no menos importante queda el ataque directo: la puñalada. El más rápido y mortal de todos, el más doloroso. El mundo se cae y te destroza. Tanto es así que muchos no vuelven a abrir el corazón tras haber cicatrizado; no...

A través del cristal

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Sentía como tus suaves y marcadas manos acariciaban el translúcido cristal que nos separaba en aquella sala. Las paredes blancas que nos rodeaban reflejaban la luz que provenía desde el viejo y polvoriento fluorescente que colgaba del techo liso y pulido. No había salida, mas no me afectaba ningun tipo de nerviosismo el estar alli encerrada, es más, estaba cómoda y tranquila. Pero él no, podía notar su ansiedad al otro lado de la mampara que nos separaba y podía ver su silueta difusa por los relives. Me levanté de la esquina donde me acababa de despertar y me acerqué hasta el cristal. Sentándome justo delante de su silueta. Alargué la mano hasta tocar el vidrio, frío y duro, algo rugoso. La figura al otro lado se percató de mi movimiento y me imitó, quedando ambos sentados a sendos lados de aquel filo helado. - ¿Ela? -susurró angustiado- Dime, ¿estás ahi? Sonreí hacia mis adentros, una cálida oleada de cariño invadió mi cuerpo. Extendió su mano hasta dejarla apoyada sobre la...

Alguien

¿Nunca has querido consolar a alguien y no has podido? Lo intentas: haces chistes, le abrazas, le besas y consuelas, le animas... Intentas hacer que su sufrimiento vaya a menos. Y cuando crees que está todo perdido buscas la razón de su sufrimiento. Tu mente trabaja a toda velocidad buscando el porqué de su llanto, de su tortura. Pero ahi no termina, no se queda todo, porque ni siquiera alguien sabe qué le pasa. Y te das cuenta. Las piezas del puzzle encajan, y no quieres admitirlo: gritas, lloras y lo niegas. Pero es cierto, doloroso pero cierto. Tú eres la culpa de su sufrimiento, tú, la pesona que le amas. Y no queda otra opcion mas que resignarse y apartarse. Y alguien te preguntará porque te vas, cual es el motivo de tu sonrisa melancólica al decirte que te marchas. Alguien llorará, e incluso rogará que no te marches. Pero no, sabes que le haría más daño, pero no se ha dado cuenta todavia. Porque le amas, y sabes que este sacrificio y dolor a la larga le hará feliz. Y ...

Presentaciones a parte.

Hola, me presento: Soy Martukya y actualmente tengo 17 años. Me encanta dibujar y escribir, escribir de todo lo que me salga. Ya sea fantástico, como pequeñas "críticas", erotismo, opiniones... Siempre hay algo que se pueda escribir, ¿No? He abierto este blog, pues ni idea de porqué, la verdad. Tenia muchisimas ganas de escribir, de mostrarme y aqui me veis, casi incapaz de terminar la primera entrada de un blog todavía en construcción, que espero ir llenando poco a poco con mis pensamientos, ideas y alguna que otra cosilla más. Sin más me despido: ~Martukya © ...make art, not war!!